Italia es famosa entre otras cosas, por la devoción por las cremas heladas, algo razonable si consideramos la alta calidad de sus helados, reconocidos entre los mejores del mundo. La variedad de sabores, colores y formas de prepararlos es tan grande que resulta difÃcil clasificarlos. Sin embargo, podemos afirmar que es algo casi irresistible degustar los muchos helados y heladerÃas abiertas en la ciudad de Roma.
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El helado en Italia, no es un producto muy económico. Se cobra bien, pero la experiencia bien vale la pena, sobre todo si viajamos a Roma en verano. Con sólo caminar por zonas turÃsticas o comerciales de la ciudad, encontraremos rápidamente opciones para tomar un helado. En las heladerÃas más grandes encontraremos la mayor variedad de sabores.
Entre las más reconocidas se encuentra la heladerÃa Giolitti, en Via Uffici del Vicario 40, pleno centro histórico de Roma, o la heladerÃa della Palma, en Via della Maddalena 20, a metros del Panteón de agripa. Otras recomendables son las heladerÃa San Crispino, Via della Panetteria 42 a pasos de la Fontana de Trevi, Bar San Calisto, sobre la Plaza de San Calisto o Blue Ice sobre la Plaza Santa MarÃa in Trastevere.
Si lo nuestro es fanatismo por el helado que mejor que probar en todas ellas y sacar nuestras propias conclusiones. De hecho, todas están a pasos de los principales atractivos turÃsticos de Roma. Por si fuera poco, muchas ofrecen suculentas copas heladas, como en la HeladerÃa Giolitti. En ella es imperdible por ejemplo, la copa Giolitti, famosa por su compuesto helado de chocolate, crema semihelada de Zabaione, nata y granos de avellana. Tan tentadora como para viajar a Roma, al menos para gente golosa.
